CORREDOR ELECTROMAGNÉTICO PAULISTA #1 Sintonización en Altos de Santana

CORREDOR ELECTROMAGNÉTICO PAULISTA
PRIMERA ACCIÓN: SINTONIZACION EN ALTOS DE SANTANA
[CONTACTO CON UNA ECOLOGÍA INVISIBLE]

PERFORMANCE: CAROLINA SUDATI
DISPOSITIVO Y REGISTRO: DUO b, C.ESPINOZA Y MARIANA MOLINOS
DIRECCIÓN Y CONCEPTO: CRISTIAN ESPINOZA
SAO PAULO – 29.6.´17

Buscamos el punto más elevado de Altos de Santana en Sao Paulo. Encontramos una loma junto a una estación meteorológica

[suponemos que Landell realizó desde ahí la primera transmisión de radio de Latinoamérica a fines del s.XIX. La transmisión de ocho kilómetros se dirigió hacia altos de Paulista, donde hoy se encuentra el corredor de Antenas de transmisión axial para la macroregión.]

Nos situamos en esa convexidad también mirando hacia Paulista a la espera de sintonizar lo que se aparezca en la infosfera radial. Deseamos saber que pistas arroja.

 

CACERÍA DE SEÑALES

Carolina Sudati es la encargada de llevar a cargo la acción.
En el punto elegido -que nos parece pudo ser el signado por Landell hace 120 años- porta una antena combinada con microfono electromagnético y una mochila amplificada.
La acción -descontando la busqueda del lugar- duró veinte minutos durante la noche del 29.6.2017

Carolina -cuyo cuerpo está entrenado en performance y danza- deberá establecer algún tipo de relación con la antena entendiendo que el dispositivo recibe señales que se encuentran en el ecosistema invisible que pretendemos entre-ver a través de sus acciones.
Nuestro dispositivo, en su precariedad, solo permite leer las señales que se fugan entre la estática ambiental (el ruido blanco), cuando Carolina divaga buscando una posición.

La acción de sintonización –no sabemos a priori de que- es una experiencia que en nuestro caso sumerge al cuerpo en una búsqueda inmersiva en el espacio como si fuese una entrada a un estanque de un nuevo liquido.
Estamos en el eje de la convexidad del territorio que mira al Corredor Electromagnético Paulista, y la regla es ponerse a una escucha muy profunda.

Por otro lado, en el plano simbólico se sitúa en el punto en que –suponemos- se realizó la transmisión inaugural de radio que en menos de cien años se transformó en unpunto cero de nuestra civilización electromagnética.
De todos modos, no deseamos ser consumidos por la alegoría, pese a que andamos cazando fantasmas, sentimos que los nuestros son rumores radiales que rebotan entre la ionosfera y el suelo.


NOTAS PARA UN ENCUENTRO CON EL TERRITORIO (INVISIBLE)

De su experiencia directa, hay un ensayo escrito por Carolina llamado PARÁMETROS y que forma parte de este conjunto de ensayos. Sin duda es el texto más relevante en cuanto al acontecimiento del cuerpo y la mente involucrado en la experimentación

Nosotros, en este texto rodearemos las pistas de esta acción inaugural, y tantearemos formas de abordar un tono para hablar del ecosistema invisible que ella habitó durante 20 minutos.
Porque un asunto central es profundizar en la manera de estar aquí, es decir, partiendo de la sospecha de que no habitamos completamente, sino que alienados, ausentes, carentes de sensibilidad, perdiendo el deseo de la experiencia de la alteridad, subordinados a la economía del tiempo (que se presenta como bien escaso), dormimos dentro de una esfera de ondas en todas las frecuencias que susurran a nuestros cuerpos, que se escribe y sobrescribe una y otra vez desde un violento mar electromagnético que llena todo.

Comenzamos con la busqueda de un estar aquí tanteando posibilidades de darse lugar abriendo una brecha perceptual en un espacio existencial que parece cerrarse a nosotros y a la vez, parece susurrarnos y programarnos.

Accionamos los cuerpos (corporeizando sonoramente las señales que divagan) para Dar(nos) Cuenta del contexto que nos precede. Dar(nos) Cuenta, y simultáneamente Dar(nos) Lugar, signando con una nueva cifra lo que parecía ser simple residencia, establecemos nuevas conexiones donde antes creiamos que no había nada.


ABRIR CAMINO [como Medium]

Carolina nos guía en este territorio. Nadie sabe exactamente que es ese lugar o como se formó -ahora que sabemos que en lo invisible reina un mar electromagnético de susurros-. Se puede registrar que desde la loma se ve allá abajo y allá al fondo la megalópolis singularmente oscura, pese al oceano de luces, la noche Paulista es dominio de mega-antenas en sombras.

Carolina se mueve por la loma siguiendo las señales, siguiendolas al principio como un juego, rapidamente hipnotizada, verídicamente las señales erráticas que entran y salen de su antena logran convocar un trance en torno a ellas, pese a que está en el centro, moviendose de un lado a otro, todos hemos sido atrapados por la manifestación volatil, ese paisaje invisible está siempre cambiando, en constante movimiento, y nos arrastra.

Dentro de la zona alrededor de la antena, no se logra caminar en línea recta y las señales no transitar dos veces el mismo camino.

Caró (y por extensión nosotros),es interpelada en su manera de situarse en el territorio. Impide dejar de atender la mínima señal o volver su deambular un recorrido mecánico.

Lo que entendemos es no dejar de estar conscientes en ningún momento de sus pasos, atendiendo el lugar como algo de suma importancia con el que se debe negociar permanentemente nuestro estar ahí.

En la infosfera las emisiones sonoras exteriores se incorporan sin fricción al interior de sus pensamientos y el esfuerzo de Caró consiste en sintonizar estos dentro y fuera, logrando una o dos veces cierta demora, cierta calma.

Si este sintonizar sucediese, las ondas perderían su dimensión de exterioridad y pasarían a formar parte de lo extenso del pensamiento, y a la inversa, elpensamiento se tejería con lo externo a la manera de la vegetación invadiendo las ruinas de una ciudad abandonada.
La realidad cobraría un aspecto indistinguible de un sueño.
Si acaso (sin necesidad de aparatos de radiorecepción) un aspecto de nosotros, una especie de Magnetocepción no entrenada, ni incorporada al lenguaje, leyera estas ondas (que es la hipotesis de Ceferino) la infosfera lograría ir hacia la anulación de la dimensión (en último caso política) de exterior e interior y por tanto lo aparentemente externo, invisible, imperceptible, se encontraría en nuestra más profunda interioridad enquistado.

La lejanía aparente de lo invisible apenas interceptada por la escucha produce trance inmediato, la mente se vuelve docil a las señales y el cuerpo es tomado por ellas y llevado como una marioneta movida por frecuencias. No sería tan raro pensar, que esto sucede a un nivel sutil todo el tiempo. La acción de Caró nos puede llevar a reevaluar la autonomía de nuestros pasos.
TEXTO: CRISTIAN ESPINOZA


MAKING-OF

Construimos -en nuestra base en Casa Das Caldeiras (CDC)- una antena de 2 metros con anillos que llevan un embobinado de alambre de cobre. El embobinado y la antena entran por dos canales distintos a un amplificador a partir de un C.I. TDA2003 y este sale hacia dos parlantes de 12W, alimentado por una batería de 12V.

Suponemos que el artefacto podría llegar a capturar señales radiales y simultáneamente funcionaría como micrófono electromagnético.

Tanto el amplificador como los parlantes y la batería van en una mochila reciclada a la manera de las experiencias realizadas por Leonello Zambón y Sebastian Rey en su Laboratorio de Experimentación Sonora.
En nuestro caso el amplificador será un captador de ondas erráticas de radio como terminal de antena.


PARÁMETROS
INFORME DE CAROLINA SUDATI
Mapa de operación CUERPO <> objeto-disparador que permite sintonizar ondas electromagnéticas y ondas de radio en sonidos.

PRIMERA ACCIÓN – SANTANA

Primeros impactos/sensaciones al operar:
El objeto (que pasé a llamar ÉL) es el protagonista. Su protagonismo es percibido a través de su deseo propio en función de:
– peso; – captación < > conversión de las ondas EM/radio en sonoridades;
El deseo de encontrar El Lugar cedió al ocupar el lugar donde el objeto fué “iniciado”: Cristian me había indicado que yo encontrase primero El Lugar, Mi Lugar y que desde ahí diese inicio a la operación. Sucedió de otra forma, pues activamos a ÉL en un punto que no era Mi Lugar y percibí que la fuerza de la sintonización me pedía que estuviera presente allí en aquel instante.
Desde el primer encuentro aparecieron conexiones con una exploración individual mía llamada Vestuario/Disparador en que el Vestuario aquí es entendido como ropas-objetos que trazan limitaciones <> expansiones para el cuerpo y el movimiento.
En ese sentido, establecí algunos parámetros de operación que vengo utilizando. Son los siguientes:

>Accionar una presencia activa y directa en relación al objeto, escuchando su peso y, en ese caso, su impacto con el viento;
>Descartar cualquier deseo o impulso hacia un movimiento “decorativo”, un movimiento para “danzar”, o mejor dicho, un movimiento “autoral”. Aquí autoral como la iniciativa de hablar en lugar de oír.
Al diluir ese impulso nace la RELACIÓN y el ACONTECIMIENTO de la comunicación real.
>El drama no existe, existe solo el Trance en movimiento y acción. Si los impulsos emocionales surgen, son consecuencia de la experiencia directa. Se va al encuentro de ese Laberinto de sensaciones y eso es lo que se expresa. No hay narrativa previa. No hay deseo, ni una iniciativa de buscar mensaje que en algún momento/espacio supuestamente fuera enviado de un punto a otro. Hay una escucha del cosmos, de la presencia del tiempo/onda, especialmente del no-tiempo.

A medida que la intimidad con el objeto vaya aumentando, me permitiría investigar en lo que se descubra sobre los límites de velocidad, equilibrio, dinámica si surgiera una reverberación. Sin embargo el protagonismo del objeto fué tan fuerte que no llegué a explorar dicho parámetro.

CAMINO

Al iniciar la escucha, mi primer instinto fué buscar el silencio. Percibo ahora que ese instinto estaba conectado al impulso inconsciente de controlar las frecuencias del objeto más que de jugar con él. Este deseo por el silencio o por un flujo con menor intensidad de ruido blanco, y al mismo tiempo, sin ondas de radio identificable, acompañó prácticamente toda la experiencia.

Cuando llegué a lo que sería el Lugar, algo aconteció. Pasé a la escucha. El silencio se instauró y la comunicación entre la reverberación de las ondas>sonidos y yo comenzó a existir. Hasta entonces yo percibo que me estaba relacionando con el afuera. Como llamo a lo que existe más allá de mí en mi relación con el objeto y su sintonización.
En esa búsqueda por el silencio que avanzó por el territorio, sin que fuera una premisa exploratoria, encontré un momento perturbador. Un momento fuerte. Un encuentro con no-sonido. Algo como un desligamiento de la máquina. De la captación. Algo como muerte desde el otro lado. El lado que estaba hablando conmigo, por el que quería trabar una comunicación controlada, se detuvo.
Extrañeza, muerte, soledad. Sensaciones de segundos. Plenitud, alegría en el reencuentro, afinidad en la vuelta.
En los próximos días percibí que había sido sensibilizada pudiendo observar que la mente estaba llena de murmullos que bloqueaban mis procesos de dialogo con los otros. El silencio se volvió más necesario. El silencio de la mente. La escucha para el dialogo real.

CUARTA ACCIÓN – PAULISTA

La experiencia de Santana no era a priori un comparativo. He entrado en la experiencia sin expectativas. En Paulista el impacto de las ondas convertidas en sonido no dejaba ningún espacio para autoría alguna, marcaba el camino en lugar de recorrerlo.
Al colocar los paramentos que, en este caso, percibo más como prótesis de captación, acoplados a mi cuerpo (en la cabeza en mi caso), el protagonismo del objeto y la identificación de ÉL como compañero de la vivencia desapareció.
Yo pasé a ser el objeto captador. Repetí los parámetros que uso con el Vestuario/Disparador del siguiente modo: co-operando el cuerpo. Es decir, la búsqueda de conexión co-afectó a mi cuerpo.
Escogí mi lugar en Paulista, Comencé la experiencia ahí. Sabía que era el lugar.
Al conectar, sentí un deseo de establecer conexión con el ruido blanco. La eufórica danza de señales de radio era tan intensa que me perturbaba y a la vez me encantaba porque parecía que sí, Landell estaba mirando su soñado flujo de intensidades en el momento de la primera emisión viniendo de Santana.
También parecía que poéticamente había encontrado una forma de comunicarme conmigo misma a través del espacio/tiempo al mirar hacia Santana y reconocerme en aquella otra emanación.
La búsqueda del ruido blanco me colocó en un estado entre ansiedad y el acecho investigativo de ese momento que nunca llegó. Sentí que actuaba y adopté la estrategia de mover rápidamente la cabeza-prótesis para que las señales cesaran y entrara ruido blanco y así pudiera encontrar tranquilidad y armonía interna.
Sentí, y me permitió otros pequeños deseos como oír lo que pasaría si yo caminaba rápido por el flujo de personas, escuchando debajo de una construcción, oscilando a lo largo y ancho de la vía.
En esa experiencia aparece también ese objeto como un sintonizador, lo que podría ser un Vestuario/Disparador, pues como extensión del cuerpo actúa como una prolongación de las sensaciones y del sentir mismo.

DE LA COEXISTENCIA DE DEVENIR EN LA COEXISTENCIA CREATIVA

Como una capa paralela no intencional a las acciones con las protesis de captación y convergencia de ondas electromagnéticas y radios en sonidos, yo y Cristian establecimos un diálogo continuo durante el proceso.
Donde CONTINUO significa sin vacío de conexión, donde los momentos, en que no estábamos en el terreno trabajando, eran otras capas de lo que estábamos experimentando como conexión creativa. Y esta capa sugería las próximas etapas de forma de lograr con gran agilidad alinear lo que estábamos impulsados a experimentar.
En esa CAPA CONTINUA en que podría haber sido reconocidos un puñado de temas, reconozco como tema central el que aquí llamaré de ECOLOGÍA INVISIBLE.

ECOLOGÍA INVISIBLE

Características:
La Ecología Invisible no es una construcción en el Espacio/Tiempo, a pesar de que el trabajo de Cristian es de creaciones en ecologías y que mi trabajo está relacionado con el cuerpo en movimiento en el espacio.
La Ecología Invisible podría ser un vector de biologías culturales y manifestaciones que no tienen comienzo ni fin. La Ecología Invisible está relacionada a la gran sopa cósmica de energías/sensaciones que experimentamos y a través de la cual danzamos conscientes o inconscientemente.
De la Ecología Invisible surgen las Ecologías mecánico-orgánicas, las operaciones del espacio, las pulsiones ambientales, las arquitecturas diversas de cuerpos humanos, animales, objetos.
Esta Ecología Invisible está relacionada con el lugar donde la mente -de la forma en que racionalmente comprende y habla- no tiene parámetros de posibles de entendimiento. Por eso nuestro dialogo nunca paró durante el proceso, pues un encuentro desencadena un haz de informaciones que pasan a ser intercambiadas entre los personajes de los encuentros y que reducen su flujo cuando desplazamos nuestro foco de atención hacia otro punto de encuentro que asume un protagonismo en su actividad creativa.

Operación:
Entendiendo que ambos sentimos y reconocemos ese LUGAR invisible nuestras conversaciones fueron en el transcurso del proceso un dibujar parámetros para operar ese LUGAR y el de captar o REVELAR las Informaciones en el plano MATERIAL. Material aquí como cuerpo, imagen, sonido, objeto.
El hecho de reconocer conscientemente esa capa es vista por nosotros como un determinante en la forma de PERCEPCIÓN del acontecimiento, pues es a través de ese reconocimiento consciente que el acontecimiento se convierte en una HERRAMIENTA de alteración de la percepción del mundo.
Se suman así a los parámetros ya mencionados anteriormente otros en tanto que están alineados a lo que he investigado como presencia en cuerpo que se mueve y al VESTUARIO/DISPARADOR.
Hay que encontrar caminos para salir de la delirante ilusión del ego y del individualismo ensimismado para entrar en relación;
El cuerpo es una interfaz;
Al primer encuentro con lo invisible no hay vuelta atrás, pues la percepción es transformada;
Este es un LUGAR de cultivo.

Las aquí utilizadas palabras Cultivo y Laberinto, son parte de una extensa nomenclatura mencionada por el Grupo Escena XI, dirigida por Alejandro Ahmed que inspiran la elección de los parámetros que me interesan en performance. El Cultivo está relacionado con la práctica, con la existencia de un proceso vivo en el cuerpo. El Grupo la apunta como un camino para fugar de la méritocracia. Es un camino para que la singularidad real sea posible.