CORREDOR ELECTROMAGNÉTICO PAULISTA #5 Jardín de Señales Errantes [Instalación]

CORREDOR ELECTROMAGNÉTICO PAULISTA
QUINTA ACCIÓN: JARDIN DE SEÑALES ERRANTES
[APARICION PARCIAL DE LA INFOSFERA RADIOFÓNICA PAULISTA]

 
CONCEPTO: CRISTIAN ESPINOZA
DISEÑO: C.ESPINOZA Y PEDRO RICCO
REALIZACIÓN: DUO-b, FLAVIA LAUDADO, C.ESPINOZA
SAO PAULO – 17.7.´17

El Jardín de Señales Errantes es una instalación sobre el césped de Casa Das Caldeiras. Esta Instalación está compuesta de Siete paramentos:
Seis son antenas pendulares que reciben señales radiofónicas erráticamente desde ambiente y las transmiten sonoramente por medio de parlantes .
El séptimo paramento es un aparato compuesto de dos Flash Fotográficos programados para emitir sus pequeños disparos (Pulsos Electromagnéticos) que son amplificados por micrófonos EM y sonorizados . Este pulso interfiere todas las señales componentes de la infosfera radial durante su disparo pretendiendo rasgar el sistema.
Las antenas pendulares van simplemente apoyadas sobre un mástil y se mueven lentamente por acción de la brisa modificando arbitrariamente su recepción de ondas.
El conjunto (infosfera radiofónica) produce una nube de sonidos mezclados en el ambiente que se perciben como el murmullo de muchas voces y propagándose al unísono.
Hacemos un acto de visibilización de la infosfera sobre el prado, dando cuenta de la ecología invisible que pregna todos los cuerpos.
A esta nube dada y captada añadimos un pequeño pulso electromagnético como una interferencia hacia todos los receptores como un gesto de trazo.

LA INFOSFERA EN EL JARDIN
La instalación que aquí se registra es primero la proposición de un espacio arquitectónico de escucha de un conjunto de señales radiales arbitrarias, y al unísono llegando sin sintonización previa. Una forma de conjura del azar usando el leve pendular de antenas horizontales sobre un paño de pasto(gramada) de un jardín amplio y abierto (de los poquísimos espacios plenamente abiertos públicos de Sao Paulo) y que nos fue disponible.
Por un lado la gran sugestión que da origen a la elección de las antenas y la radio como materia para esta escucha es la puesta en escena en esta Megalópolis de las monstruosas antenas en el eje Paulista, que son a la vez símbolo de la competencia por el poder mediático. Por otro lado, era la forma en que nos era posible leer el río continuo de discursos que configuraban el susurro ideológico que teje la infoesfera y que permite que 30 millones de personas deseen convivir en un espacio de hacinamiento sincronizando de algún modo los deseos individuales -y por consiguiente los cuerpos- a modo de un enjambre.

Suponíamos, siguiendo a Berardi Bifo, que el conjunto de estímulos mediáticos continuos cumplían la función de dirigir a nivel de mandato soterrado las políticas estructurales que permitían la sostenibilidad de una condición de vida -con menos de 40 años- de asentamientos humanos hiperdensificados; pero sobre lo mismo también suponíamos que dicho tejido de datos se nos aparecería diverso atacando a diversos niveles distintos grupos de interés, etarios, políticos, etc. Pero nos sorprendimos cuando de las 7 antenas del jardín, llegaron a 6 antenas emisiones de radios religiosas evangelistas y católicas, la séptima antena era un canal de noticias y música intercalada (como se puede observar en el videoregistro).
Ya antes había hecho un catastro de las radios paulistas, pero no había atendido que más del 50% eran radioemisoras religiosas.
Fue entonces sorprendente para nosotros, que deseábamos experimentar el torrente de datos, discursos y signos; darnos cuenta que la expresión era mucho menos soterrada y mucho más explícita de lo que imaginábamos: se ponía a nuestra escucha un conjunto de mandatos políticos sin más mediación simbólica que la impronta religiosa.
Aunque naturalmente el ejercicio, tanto de montaje de los radiorreceptores como de la escucha no cuentan con el rigor del método, porque obviamente no hacemos ciencia, nos permitía dialogar entorno a una imagen de la infosfera del lugar específico que nos llevaba rápidamente a la cuestión de la coyuntura. Una sociedad transitando desde hacía muy poco por el famoso impeachment y que se mostraba congelada ante un serio golpe a su democracia y su estructura del poder, nos parecía anestesiada por la mediación, y lo podíamos sentir sobre la gramada.

LA INFOSFERA COMO ECOLOGÍA OSCURA
Acá deseamos sitúar y describir la infosfera radiofónica como ecosistema sicofísico, señalar la transitoriedad del espectro electromagnético que ocupa, y su relevo por paquetes de datos durante el s.XXI en una frecuencia más alta y compacta en términos de compromiso neuronal del receptor del mandato.
En la película futurista de 1991 “Hasta el fin del Mundo” de Win Wenders, se nos presenta un tejido de ciudades en que todo está conectado y digitalizado, reina la comunicación y la posibilidad del viaje a cualquier lugar del mundo conectado(que no es todo el mundo) como si fuese un encuentro de vecinos del mismo barrio. El único peligro, que desestabiliza ese mundo global -que esboza tempranamente Wenders- es un satélite nuclear indio que sale fuera de control y en su choque con la ionosfera amenaza con explotar y producir un Pulso Electromagnético que cancele todos los aparatos de telecomunicaciones y por consiguiente lleve al Fin del Mundo (o el Fin de ese mundo global).
La película formula esta forma del Fin como una fantasía futurista, pero trasladado ahora a la megalópolis global cobra la forma de una hipótesis seria, pero más allá de la retórica de una cancelación del tejido radio-electro-conectivo por PE, lo que nos aparece es la discusión de pensar esto como un ecosistema cuya fuerza matriz es electromagnética y neuronal. Un ecosistema que funciona a varios niveles y dimensiones, pero en que podemos esbozar una partitura donde se entrelazan:
Primero una política general emanada de bots financieros marcando la partitura de movimientos, Segundo un medio electromagnético de emisión continua de energía y datos; y Tercero, todos los sistemas nerviosos de individuos permanentemente conectados a terminales electricas.
En la instalación sugerimos -usando pocas azarosas fuentes de emisión- una manera de poder materialmente escuchar un paquete de canales de datos (radiofónicos) como fuerza matríz de un ecosistema en que lo aparentemente invisible debe ser leído como cuestión material de una ideología plenamente operacional que ha logrado transformar el habitar humano en un sistema colmena del tipo enjambre insectoide, y en un solo dispositivo monolítico de escala geológica.
Por otro lado, la posibilidad de leer simultáneamente un conjunto de emisiones en un asentamiento específico nos permite proponer entrever: que tipo de discurso tanto en signos como en intensidad (y violencia) es el continuum de esta fuerza matriz conectiva; y cuales son sus intenciones políticas desplegadas: por ejemplo, leamos los argumentos del Impeachment de los diputados y pongámolos en relación con nuestro recorte de la infosfera:
El 33% de los parlamentarios votaron a favor del impeachment en el nombre de Dios. El 36 % lo hizo en nombre de la familia y el 25% lo hizo “por Brasil”. Aquí va un desglose: “Por mi esposa Paula”, “por mi hija que va a nacer y mi sobrina Helena”, “por mi nieto Gabriel”, “por la tía que me cuidó de pequeño”, “por mi familia y mi Estado”, “por la familia cuadrangular”, “por mi hijo que cumple años” “por la nación evangélica y por la paz de Jerusalén”, “por el aniversario de mi ciudad”, “por la defensa del petróleo”, “por los agricultores”, “por el café”, “por los vendedores de seguros de Brasil”, etc.

BOCETOS